Tomás Castellano y Villarroya. Archivo fotográfico IES Goya.

Tomás Castellano y Villarroya (Zaragoza, 5 de mayo de 1850-Madrid, 11 de junio de 1906) fue  un empresario y  político aragonés  nombrado Ministro de Ultramar, gobernador del Banco de España y Ministro de Hacienda.

Nació en el seno de una familia de la alta burguesía empresarial. Era el tercer hijo varón del tudelano Tomás Castellano Sanz (1809-Zaragoza, 1871), que en 1836 había constituido la sociedad “Brizulara y Castellano”,  y de Isidra Villarroya (1816-1862), única hija del comerciante afincado en Zaragoza Gaspar Villarroya (Pitarque, Teruel, 1776-Zaragoza, 1847), quien en 1834 fundó con el primer esposo de su hija y con un sobrino la sociedad “Villarroya, Hijo y Sobrino”. Isidra enviudó en 1837 y a finales de 1838 contrajo nuevo matrimonio con Tomás Castellano Sanz.  Fueron padres de seis hijos, tres mujeres (Adela, Clara y Javiera) y tres varones (Orencio, Gaspar y Tomás).

Luis Germán Zubero supone que en 1939 debió de constituirse la sociedad “Villarroya y Castellano” (VC), Casa Bancaria que más tarde se convertiría en germen del Banco de Aragón, creado en 1910. A las actividades bancarias,  sumaron en la década siguiente la actividad harinera y papelera. En  1846 participaban en “La Zaragozana”, una sociedad  dedicada a la fabricación de papel continuo en una moderna factoría ubicada en Villanueva de Gállego, movida por las aguas de la acequia del Rabal.  En 1848 construyeron una fábrica de harinas, con ocho muelas, situada en la carretera de Barcelona, próxima al puente colgante sobre el río Gállego. Fue la primera en España en introducir el sistema austrohúngaro (1881), así como el tamiz o criba mecánica (1891) y llegó a alcanzar las ocho toneladas de molturación diarias, convirtiéndose en la más importante del país. Pero, debido a la creciente competencia de las harineras catalanas, en 1899 decidieron reconvertirla en azucarera.  Complementaron estas actividades con su participación en la sociedad “La Maquinista Aragonesa SA”, creada en 1853 gracias a la concesión de un salto de agua del Canal por un periodo de diez años. Con la participación de  ingenieros franceses como Antonio Averly, fue el primer núcleo metalúrgico de Zaragoza. Estaba situado junto al Canal Imperial, en el antiguo camino de Torrero (hoy avenida de San José), en un edificio que había sido presidio del Canal y que después se transformaría en harinera. Según Germán Zubero, a mediados de la década de los sesenta la sociedad VC era el segundo mayor contribuyente del municipio zaragozano. A finales de la década de los sesenta VC fundó una nueva fábrica de papel, “La Montañanesa”, ubicada en el barrio de Montañana. Tomás Castellano Sanz, con la compra de dehesas  y montes durante la Desamortización de Madoz, se convirtió, además, en un importante propietario de fincas rústicas en Cinco Villas, en Zaragoza capital y en la provincia de Huesca;  presidió, además, la sociedad minera Salinera Aragonesa de Remolinos.

Harinera de Villarroya y Castellano, 1897. Fotografía tomada de flickr.com – Gran archivo de Zaragoza antigua

 

A la  relevancia económica de la familia se sumaba la social y política, pues Tomás Castellano Sanz fue gobernador del Banco de España en 1850, diputado moderado por Zaragoza durante cinco legislaturas (entre 1850 y 1865), senador del Reino de nombramiento de la Corona (R.D. 30-XII-1864) y promotor de la Exposición Aragonesa celebrada en Zaragoza en 1868.

Expediente del Grado de Bachiller de Tomás Castellano y Villarroya. Archivo fotográfico IES Goya

 

Tomás Castellano y Villarroya inició los estudios de bachillerato en el Instituto de Zaragoza (actual Goya)  en el curso 1859-1860 y los terminó en el curso 1863-1864. Los días 6, 7 y 8 de junio de 1864 realizó los ejercicios de grado para obtener el título de Bachiller en Artes. El primero, ante un tribunal presidido por Joaquín Mendizábal; el segundo, por Mariano de Ena y Villava, director del centro, y el tercero, por Florencio Ballarín. En todos ellos obtuvo la calificación de sobresaliente. Recibió el título el 18 de julio de 1864.

Tras  licenciarse en Filosofía y Letras y  en Derecho por la Universidad de Zaragoza y doctorarse en Derecho,  en 1870 entró a formar parte del Consejo de Administración de la Casa Villarroya-Castellano. A partir de entonces,  se desempeñará con enorme éxito en la doble faceta de empresario y  político.

El 18 de junio de 1883 contrajo matrimonio con Elena Echenique y Ortega. La ceremonia se celebró  en la iglesia del Real Seminario de San Carlos. Tuvieron  un solo hijo, Tomás Castellano y Echenique, ya que la esposa falleció el 14 de mayo de 1884.

Como empresario, llegó a ser propietario de grandes fincas agrícolas  en las provincias de Zaragoza y Huesca, defendió siempre la importancia de la agricultura en la economía del país y fue representante  de la sección de Agricultura de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Era propietario del ‘Diario de Zaragoza’, decano de la prensa local y apoyo de los conservadores frente al liberal ‘La Alianza Aragonesa’. Promovió la fundación de la sociedad Industrial Química Aragonesa, dedicada a la fabricación de abonos;   fue consejero de la Sociedad General Azucarera de España y formó parte de la dirección de la Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza desde su constitución en 1888.

En su vertiente política, fue jefe provincial del Partido Conservador de Cánovas, al que permaneció fiel tras la escisión silvelista de 1892. En 1875 fue designado diputado provincial de Real Orden, y posteriormente, elegido diputado nacional durante trece legislaturas, desde 1879 hasta su muerte. El dominio en las zonas rurales de los diputados adictos al gobierno, una constante en la etapa de la Restauración, le permitió obtener el acta por el distrito  de Ejea en las dos primeras legislaturas. A partir de 1881, la llegada al poder de Sagasta llevó a los conservadores a presentar candidatos en la mayoría de las circunscripciones urbanas para facilitar así, en un acuerdo tácito con el Gobierno, la formación de mayorías parlamentarias,  razón por la que Castellano pasaría a ser candidato por el distrito Zaragoza-Borja (García Lasaosa). Como hombre fuerte del partido en Zaragoza, promocionó políticamente a personas de su entorno más próximo.

Fruto de sus incansables gestiones en beneficio de su electorado fueron la construcción de los pantanos de Mezalocha y de la Peña, cuyas juntas presidió; la construcción del puente del Pilar (o de Hierro) en Zaragoza y el de Gallur, ambos sobre el Ebro; la reconstrucción de la iglesia de santa Engracia, derribada por los franceses durante los primeros sitios, y la aprobación en 1882 del proyecto de la línea  de ferrocarril a Francia por  Canfranc, que no se terminó hasta 1928. Apoyó   el traslado del zaragozano penal de San José a Tarragona y Ocaña en 1901. Era este uno de los objetivos de la política municipal en los últimos lustros del siglo XIX por la competencia que el trabajo de los talleres del penal representaba para los industriales de la ciudad, especialmente para los gremios de alpargatería y sillería (García Lasaosa).

Una de las primeras imágenes del Penal de San José, en 1860. Fotografía tomada de El Periódico de Aragón

 

Con el acceso de los conservadores al poder, fue nombrado por Cánovas Ministro de Ultramar en marzo 1895. En febrero de ese mismo año se habían reanudado las hostilidades de los independentistas cubanos, encabezados por Máximo Gómez, José Martí y  Antonio Maceo. Sus conocimientos como empresario y su prestigio en los medios financieros europeos, lo convertían a ojos de Cánovas en la persona idónea para asegurar los fondos necesarios para sufragar la campaña militar (García Lasaosa). Frente a la negociación, Tomás Castellano apoyó la intervención militar en Cuba, como único método de someter a los grupos rebeldes. Como Ministro de Ultramar, llevó a cabo también la reorganización económica y administrativa del territorio colonial y pudo colocar a sus hombres más cercanos como gobernadores en provincias de Filipinas. Uno de sus mayores logros consistió en la reforma del Banco de La Habana, cuyos valores comenzaron a cotizar, lo que repercutió en beneficio del Tesoro. Tras el asesinato de Cánovas en agosto de 1897, continuó como ministro hasta el 4 de octubre, durante el gobierno interino del general Azcárraga.

Su reputación  en cuestiones financieras lo llevó a ocupar el cargo de Gobernador del Banco de España desde diciembre de  1903 a diciembre de 1904, desde donde llevó a cabo una política antinflaccionista, reduciendo la emisión de billetes nuevos. Abandonó la dirección del Banco de España para ponerse al frente del Ministerio de Hacienda en el efímero gobierno presidido por el general Azcárraga (16 de diciembre de 1904- 27 de enero de 1905.)

  Falleció en Madrid el 11 de junio de 1906. Recibió sepultura en la zaragozana iglesia de Santa Engracia, en la cripta familiar del altar de san Antonio.

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* El penal  fue anteriormente convento de los Carmelitas Descalzos de San José.  Tras la desamortización de Mendizábal, se transformó en penal. Estaba ubicado en la margen derecha del río Huerva (en lo que hoy es el parque Villafeliche ). En 1908 se transformó en cuartel de Intendencia; en 1971 el edificio fue vendido al Ayuntamiento de Zaragoza, que lo derribó años después para prolongar el Camino de las Torres. En 2026, durante las obras de renaturalización del río Huerva, se descubrió la cimentación del edificio.

BIBLIOGRAFÍA:

-ARCHIVO DEL IES GOYA DE ZARAGOZA: “Expediente de D. Tomás Castellano y Villarroya, natural de Zaragoza, provincia de id., de edad de 14 años para su admisión a los ejercicios del grado de Bachiller en artes”.

-ARILLA, A.: “El convento que resistió a los Sitios y Zaragoza recupera junto al Huerva”, elPeriódico de Aragón, 11 de mayo de 2026, pág. 12.

-CASTILLO GENZOR, Adolfo: “Nobiliario General de Aragón. El Condado de Castellano”, 3 de febrero de 1970, pág. 22.

-GARCÍA LASAOSA, José: “Notas para la biografía de Tomás castellano”, Cuadernos de investigación: Geografía e historia, Tomo 3, Fasc. 1-2, 1977, págs. 121-136. 

-GERMÁN ZUBERO, Luis: “Empresa y familia. Actividades empresariales de la sociedad ‘Villarroya y Castellano’  en Aragón (1840-1910)”, Revista de Historia Industrial, Nº 6 Año 1994, págs. 75-93.

-LABORDA, José; BIEL, Pilar; JIMÉNEZ, Francisco Javier: Arqueología Industrial en Aragón, Caja de Ahorros de la Inmaculada, Colección CAI 100, nº 53, 2000.

-SOLA, Alfonso de: “Don Tomás Castellano. Tributo a su memoria”, Diario de Zaragoza, martes 12 de junio de 1906, pág. 1.

-VVAA: [voz Castellano Villarroya, Tomás], GEA 2000. En: http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=3380